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El origen de las Fallas tiene una serie de
testimonios festivos que no nos indican una fecha en
particular sobre su procedencia real. Ya, en la época del
Rey Jaime I, reconquistador del nuevo Reino de Valencia en
la primera mitad del siglo XIII, se celebraban actos
civiles y militares bajo el |
brío y calidez de las
hogueras. Sin embargo, las Fallas
se deben sobre todo a la devoción particular que se
celebraba por San José, el patrón que tenía el gremio de
Carpinteros, más allá del siglo XVI.
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Representación de la segunda mitad del siglo XIX alusiva a
la creciente curiosidad y expectación del pueblo por lo
que se plantaba en la calle
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Los ninots a
principios del siglo XX, tenían rostros y manos de cera
que se rellenaban de paja vistiéndose con ropas sobrantes
de personas
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Las Fallas como festejo, no estaban
organizadas por un ente coordinador, sino por el carácter
espontáneo e informal de los vecinos. Los que sí que
entraban en unas corporaciones organizadas, era el Gremio
de carpinteros, que irá ayudando poco a poco a un pueblo,
en las construcciones de catafalcos, pero en un principio,
el Gremio iba por un camino, y el pueblo, por otro.
Lo que debe quedarnos claro, pues, es que la fiesta
pertenecía al vecindario o al pueblo.
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Ya, antes incluso de los primeros
documentos del siglo XIX, se tenía por tradición arrojar
muñecos o monigotes extraños o grotescos al fuego. Estos
representaban escenas alusivas al vecindario, costumbres
locales y críticas mordaces, envolventes de tracas, luces
de colores y música de bandas, algo muy arraigado al
valenciano de siempre. Con el tiempo, se irá complicando y
mejorando organizativamente la fiesta a nivel social y
artístico hasta hoy. |